Identidad Salesiana

Oratorio Salesiano es la manera como se conoce a la gran experiencia juvenil educativa e informal inspirada en el sistema preventivo y en la persona de Don Bosco. Éste puede estar dentro de una obra salesianao no tener nada que ver con ella de manera directa con tal de estar inspirado en los valores salesianos. La palabra “oratorio” en castellano suele crear confusiones porque fue tomada directamente del italiano por los primeros salesianos misioneros que llegaron a España e Hispanoamérica hacia finales del siglo XIX. Si se carece del contexto salesiano, se entiende como “lugar para hacer oración“, “capilla“, “ermita” u otras cosas similares. Por esta razón se utiliza como “Oratorio Salesiano” o “Centro Juvenil Salesiano“. Existen diferentes modalidades de oratorios salesianos: desde los oratorios diarios a los oratorios festivos o de fines de semana. También hay oratorios estivales o de vacaciones, oratorios transitorios y otros de acuerdo a las circunstancias de tiempo y espacio. El objetivo del oratorio salesiano es el de cumplir con los deberes religiosos y divertirse honestamente. El primer oratorio salesiano fue fundado por Don Bosco en Turín (Italia) y ha sido introducido por los salesianos, salesianas, exalumnos de Don Bosco, cooperadores salesianos, miembros de la Familia Salesiana y simpatizantes del Sistema Salesiano en general en los países en donde estos han hecho presencia en favor de la juventud más necesitada o en riesgo. A los jóvenes que participan activamente de un oratorio salesiano se les conoce como “oratorianos”.

 

El Oratorio según Don Bosco

San Juan Bosco, fundador del primer oratorio salesiano

El primer Oratorio Salesiano fue fundado por Don Bosco en Valdocco (un barrio de Turín), llevó el nombre de San Francisco de Sales y, tiene tanta importancia que Don Bosco escribió unas memorias sobre dicha experiencia educativa-pastoral entre 1873 y 1879, aquéllas son las “Memorias del Oratorio” (MO). Para Don Bosco el “oratorio” era un elemento muy importante y siempre se referirá a éste en numerosos de sus escritos. En su carta de Roma dirigida a sus salesianos y jóvenes el 10 de mayo de 1884 hace una descripción detallada de los peligros que corre el oratorio:

Vi el oratorio y a todos vosotros que estabais en recreo. Pero ya no oía gritos de alegría y canciones, ya no veía aquel movimiento, aquella vida de la primera escena.

De acuerdo a dicha Carta, se puede determinar lo que es el oratorio salesiano para Don Bosco, para quien todo su accionar como sacerdote, maestro y amigo de los jóvenes era un oratorio:

Acerca de ello dice Don Bosco:

Me fijé y vi que eran muy pocos los sacerdotes y clérigos que estaban mezclados entre los jóvenes, y muchos menos lo que tomaban parte en sus juegos. Los superiores no eran ya el alma de los recreos. La mayor parte de ellos paseaban, hablando entre sí, sin preocuparse de lo que hacían los alumnos; otros jugaban, pero sin pensar para nada en los jóvenes; otros vigilaban de lejos, sin advertir las faltas que se cometían; alguno que otro corregía a los infractores, pero con ceño amenazador y raramente. Había algún salesiano que deseaba introducirse en algún grupo de jóvenes, pero vi que los muchachos buscaban la manera de alejarse de sus maestros y superiores

Por último, Don Bosco al final de dicha Carta de Roma, tesoro de la espiritualidad salesiana, deja sentado lo que él espera del Oratorio:

¿Sabéis que es lo que desea de vosotros este pobre anciano que ha consumido toda su vida por sus queridos jóvenes? Pues solamente que, guardadas las debidas proporciones, vuelvan a florecer los días felices del antiguo oratorio. Los días del amor y la confianza entre jóvenes y superiores; los días de los corazones abiertos con tal sencillez y candor, los días de la caridad y de la verdadera alegría para todos. Necesito que me consoléis dándome la esperanza y la palabra de que vais a hacer todo lo que deseo para el bien de vuestra alma.

Evolución del concepto de Oratorio

Si bien para Don Bosco todo era Oratorio (la escuela, el internado, las prácticas de piedad y todo lo que se relacionara con la actividad salesiana), con el correr del tiempo se da una separación de la idea de Oratorio Salesiano del resto de las actividades salesianas. Para muchos el Oratorio Salesiano se restringe a actividades informales y recreativas que incluyen catequesis de domingo dentro de las instalaciones de la escuela salesiana u otro centro salesiano, mientras que para otros el espíritu oratoriano permea toda la realidad pastoral salesiana al más original estilo de Don Bosco. Para efectos prácticos, un colegio salesiano puede determinar un espacio y un tiempo para lo que se denomina “Oratorio Salesiano” o “Centro Juvenil Salesiano” como una actividad específica, pero en realidad el Oratorio se encuentra al centro de la identidad de Don Bosco. Al respecto dicen las Constituciones de la Congregación Salesiana:

Don Bosco vivió una típica experiencia pastoral en su primer oratorio, que para los jóvenes fue casa que acoge, parroquia que evangeliza, escuela que encamina hacia la vida y patio donde encontrarse como amigos y pasarlo bien. Al cumplir hoy nuestra misión, la experiencia de Valdocco sigue siendo criterio permanente de discernimiento y renovación de toda actividad y obra.